domingo, 25 de marzo de 2018

Quemar hojas de laurel te ayudará a liberar tensiones y lograrás un mejor descanso


Todos los problemas que vamos teniendo día con día en el trabajo, con nuestra pareja y con nuestras amistades, hacen que cada vez estemos más tensos y por ende cuando se llega el momento de descansar no lo disfrutemos como debería, esto por que nos encontramos muy tensos. 

Por ello hoy les recomendaremos un método muy efectivo para liberarnos en poco tiempo de todas las tensiones que tenemos, para así lograr un excelente descanso. 

Dicho método tiene como ingrediente principal la hoja de laurel, la cual es muy conocida en el mundo gastronómico, pero en esta ocasión lo emplearemos de una manera diferente.


La hoja de laurel a menudo se utiliza para mejorar condicione estomacales: estimula el apetito, mejora la digestión, ayuda a expulsar el exceso de bilis y disminuye la producción de gases. Incluso el aceite de laurel, extraído de los frutos de la planta, es muy utilizado para combatir la pediculosis y mejorar los síntomas de inflamaciones osteoarticulares. 

Los aceites de esta planta facilitan la segregación de hormonas de bienestar que ayudan a combatir el estrés y promueven un descanso profundo. Si deseas quemar hojas de laurel para relajar el cuerpo, lograr un sueño de calidad y liberarte del estrés, esto es lo que debes hacer:


                            

1. En el centro de la habitación, coloca un recipiente donde puedas quemar. Procura alejarlo de cualquier material inflamable.


2. Pon una hoja de laurel sobre el recipiente y quémala.

3. Sal de la habitación y regresa 10 minutos después. El humo se habrá disipado pero los compuestos volátiles continuarán en el aire.

4. Colócate cómodamente y descansa. Puedes meditar, dormir, realizar algunos ejercicios descontracturantes, practicar yoga, etc. Incluso puedes hacer esto en el cuarto de baño y luego tomar un baño de inmersión. Agrega unas gotas de aceite de lavanda al agua para relajarte aún más. 

Como puedes notar es un método muy sencillo que en pocos minutos hará que te relajes y liberes todo ese estrés que tienes acumulado. No dudes en hacerlo llegando la noche, verás como de ahora en adelante tus descansos mejorarán.

7 pasos para tomar buenas decisiones


A veces sentimos que nos dejamos llevar demasiado por los impulsos y las corazonadas pero muchas otras, ocurre todo lo contrario, le damos demasiadas vueltas y vueltas a las cosas con la sensación de que a cada paso perdemos claridad y avanzamos hacia la confusión. O hacia la inseguridad.

Muchos estudios científicos han revisado durante décadas las motivaciones y razonamientos que se esconden detrás de las buenas (y las malas) decisiones. Partiendo de esta base te proponemos un sistema que te sirva de guía.

Claves para tomar buenas decisiones


Estos siete pasos son una útil propuesta para aprender a decidir. Siguiendo estas fases podrás revisar diferentes los puntos de vista que llevarán a tomar decisiones de la forma más tranquila, precisa y segura posible. Poc a poco podrás integrar estos procesos en tu día a día.

1. Busca un buen escenario

Procúrate los siguientes elementos:
Tiempo suficiente, en calma y en exclusiva). Un lugar lo más tranquilo y reservado posible. Tres sillas o espacios para sentarte. Un bloc de notas y un bolígrafo.

2. Organiza la elección

Siéntate en una de las tres sillas, cierra los ojos y concéntrate durante unos instantes hasta que toda otra idea o imagen ajena a la decisión que quieres tomar quede completamente relegada a un segundo plano. Empieza por llamar Blanco a una opción y Negro a la otra.


3. Argumenta cada opción

Imagina que te llamas Blanco y que darás tus argumentos en favor de una opción. Enumera las razones de tu elección en forma afirmativa. Anota todos los argumentos de Blanco. Ahora múdate a otra silla y ocupa el sitio de Negro. Repite los pasos anteriores con sus argumentos y haz otra lista.

4. Despeja todas tus dudas

Siéntate de nuevo al sitio de Blanco y lee desde allí los argumentos de Negro. Si hallas razones atendibles en algunos de ellos, hazle una marca a un costado. Haz lo mismo cambiándote al sitio de Negro y leyendo las consideraciones de Blanco y señalando las más oportunas.

5. Conviértete en observador

Ubícate en el tercer sitio y conviértete en el Observador Colaborador. Lee atentamente las dos listas de argumentos y detente en los que cada uno ha señalado en la lista del otro. Haz tu propia evaluación de ambos. Piensa si quieres preguntarle algo a Blanco o a Negro. Para responder siéntate en el lugar de quien contesta y luego vuelve a tu sitio de Observador. Por último, trata de escribir una propuesta sintetizadora entre los dos puntos de vista.

6. Evalúa tu elección

Lee tu propuesta en voz alta ubicándote primero en el lugar de Blanco y léela de nuevo desde el de Negro. Escucha tu elección desde cada una de las dos perspectivas. Piensa si necesitas hacer una enmienda a alguna de ellas


7. El momento de la decisión

Alterna los pasos del punto anterior hasta que sientas que has dado con una propuesta distinta de lo que proponen Blanco y Negro, aunque contenga razones y argumentos de cada uno de ellos.

Resultados

No importa cuántos argumentos expone cada una de las partes que dialogan. Tampoco debe ganar el que expuso más razones, pues todas deben ser respetadas. La opción final será más rica y resolutiva si contiene argumentos de las dos partes.

Por último, ten en cuenta que la figura del Observador Colaborador representa nuestra capacidad de autoasistirte. Por eso te conviene recurrir a ella de forma consciente a la hora de tomar decisiones, especialmente si sentimos que son complejas.
Para saber más

En Decidirse, ¿cómo tomar la decisión correcta? (Ed. Paidós) Rino Rumiati examina los factores que influyen en la elección, y algunas de las estrategias que la mente toma para decidir. Cómo tomar decisiones (Ed. Tikal), de Alison Hardingham, nos ofrece una serie de consejos prácticos para aprender a orientarnos en el momento de decidir.

Test: conoce los secretos que guarda tu personalidad pintando el puente


Existen distintas maneras de conocer cómo es tu personalidad, incluso, saber sobre tu subconsciente. Estas distintas opciones pueden ser mediante test psicológicos que nos ayudan a identificar de qué forma percibimos la vida y cómo afrontarla.

Imagina que tienes que cruzar este río, pero de hacerlo tienes que elegir el color del puente que te gustaría para poder pasarlo; el color que elijas será tu personalidad.

1. Rojo


Eres una persona persistente y clara con lo que quieres, siempre cumples tu palabra, lo que prometes así tiene que ser, tus amigos te buscan mucho ya que eres muy social; lo malo es que puedes confundir compañía con amistad y es cuando se aprovechan de tu confianza.

2. Azul


Te riges por lo que el corazón te dicta, muy pocas veces le haces caso a tu cerebro, eres soñador y un poco distraído. Te es fácil cerrar los ojos y vivir lo que imaginas como si fuera cierto. Detestas la rutina, te gusta estar en constante movimiento.

3. Café


Eres una persona con una disciplina envidiable, tus objetivos son muy claros. A veces sueles aparentar ser una persona terca o poco flexible, pero en realidad eres todo lo contrario. Solo sabes cuáles son tus metas en la vida y cualquier detalle que te distraiga de ellas, te irritarán con facilidad.

4. Verde


Eres creativo y tu buen gusto resalta, en ocasiones te gusta ser el centro de atención y eso puede no agradarle a muchos. Se te da lo artístico, ya sea en moda, música o actuación, es nato en ti; si no estás en algo así, deberías considerar explorar ese lado tuyo.

5. Blanco


Si elegiste este color eres positivo y es que así se ha tornado tu vida en estos momentos, pues has pasado por momentos muy difíciles, los cuales superaste con éxito. Mantente relajado y sigue con esa buena vibra.

6. Negro


Eres una persona cauta que pone barreras emocionales ante las personas, pues se te dificulta sacar ese ser maravilloso que eres. Necesitan ganarse muy bien tu confianza, pero una vez hecho, te conviertes en una persona leal y extrovertida.

Elige un mandala y averigua algo de tu personalidad que no sabías


Lo creamos o no, las elecciones y decisiones que tomamos en nuestra vista realmente pueden decir mucho de acerca de nosotros, y en este caso lo haremos con unos hermosos mandalas. Solo tienes que escoger el diseño que más te agrade o te llame la atención, y buscarlo en la parte de abajo para descubrir si la descripción tiene mucho o poco que ver contigo, con la percepción que tienes del mundo y cómo te describes a ti mismo.

1. Armonía


Elemento espíritu: los principios masculinos y femeninos se encuentran completamente equilibrados en este tipo de personalidad. Vives en armonía con el mundo y la naturaleza. Eres una persona elocuente y con una fuerza interior asombrosa. Por lo general, tu mente siempre se encarga de clamar por serenidad, paz y orden exterior e interior, como recordándote que debes evaluar y marcar las prioridades.

2. Intuición


Elemento espíritu: se conforma por la sabiduría de los búhos y su capacidad para ver en la obscuridad. Por lo general, se te facilita encontrar soluciones y salidas a los problemas, sin importar qué tan complicados sean. Tienes una especie de sexto sentido que te ayuda y te guía, sin embargo debes aprender a confiar más en algunas personas, a escuchar a los demás y a mantener la mente siempre abierta a nuevas posibilidades.

3. Astucia


Elemento espíritu: Demuestra claridad y visión de mente. Por lo general, te enfocas en pequeños detalles y eres ambicioso, pero también tienes la capacidad para mantener la calma, aun en situaciones donde es imposible hacerlo para las demás personas. Actualmente estás un poco más centrado de las cosas que te deparará el futuro y en cómo te visualizas allá.

4. Comunicación


Elemento agua: todos los pequeños detalles que te conforman están hechos de todo aquello que se encuentra a tu alrededor. Además, refleja que tienes una gran necesidad de balancear las cosas que se dicen en alguna situación, pero también todas las que no se mencionaron. Debes encontrar la manera correcta para comunicarte con los demás, siendo una persona sincera.

5. Imaginación


Elemento libélula: en general, simboliza la creatividad y la capacidad para elaborar cosas nuevas. Tiendes a mirar el mundo de manera muy atenta y puedes ver oportunidades en todas partes. Hablando de tu interior, eres una persona capaz de reflexionar y dejar volar tu imaginación. Piensa que este es el mejor momento y que con un poco de esfuerzo y empeño, podrás crear, salir adelante y dejar tus miedos atrás, siguiendo tus más grandes sueños.

6. Compasión


Elemento aire: eres una persona muy fuerte, compasiva y generosa. Sin embargo, debes preguntarte si la bondad y la empatía te describen de algún modo o de lo contrario, lo mejor será que busques las cosas que debes modificar o perfeccionar en ti mismo.

7. Fortaleza


Elemento aire: eres como un tipo de escudo que representa fuerza y fortaleza. Generalmente, eres una persona muy perseverante con ideas claras. Sueles cosechar victorias, pero debes enfocarte en encontrar tu valor interno y darte cuenta que puedes hacer hasta lo imposible por lograr tus objetivos, siguiendo siempre tu propio camino.

8. Inspiración


Elemento aire: generalmente no tienes miedo a mostrarte al mundo como eres, lo cual es algo que inspira a muchísimas personas. Esto es algo que haces de forma natural y en muchas ocasiones, ni siquiera te das cuenta de lo inspirador que puede ser tu estilo de vida y tu simpatía.

9. Confianza


Elemento fuego: eres una persona decidida a dominar, mostrando en ocasiones aires de superioridad. Tu personalidad es la de un líder nato, así que probablemente no tendrás problemas en enfrentar lo que sea y a quien sea. Además, sueles tomar decisiones difíciles y las riendas de tu vida, en todo momento.

10. Motivación


Elemento fuego: eres una persona íntegra y enfocada en lograr todo lo que te propones. Sueles tener mucha energía y buenas intenciones, pero también eres un tanto envidioso. Debes aprender a enfocar todas tus fuerzas en un solo objetivo, para así lograr cumplir cada una de tus metas.

miércoles, 21 de marzo de 2018

El espectacular cuento de la vaquita que te demuestra que es necesario salir de tu zona de confort


Mucho se ha hablado sobre la cuestión de salir de la zona de confort. De la necesidad de abrazar el cambio para poder crecer en la vida. De esto trata el "Cuento de la vaquita".

Sin embargo, tomar esa decisión es muy difícil, por una razón sencilla: el miedo. La seguridad de lo conocido nos hace sentir bien, y nos aleja del miedo. Ya sabes lo que dicen "mejor malo conocido que bueno por conocer". Sin embargo, esa frase esconde un oscuro trasfondo: si nos quedamos siempre con lo malo que conocemos, jamás podremos avanzar. 

Permanecer trabados en situaciones que no nos hacen bien nos puede llevar a una vida de miserias. Por eso, cuando sientas que debes hacer un cambio pero no te animes a intentarlo, deberías recordar el cuento de la vaquita, que, muy sencillamente, explica por qué debemos salir de nuestra zona de confort.


El cuento de la vaquita

El cuento de la vaquita relata la historia de un Maestro de la sabiduría que paseaba por el campo con su discípulo. Un día se encontraron con una humilde casa de madera, habitada por una pareja y sus tres hijos. Todos iban mal vestidos, con ropa sucia y rota. Sus pies estaban descalzos y el entorno denotaba una pobreza extrema.

El Maestro le preguntó al padre de familia cómo hacían para sobrevivir, ya que en aquel paraje no existían industrias ni comercio, ni se veía riqueza por ninguna parte. Con calma, el padre de familia le contestó: “mire usted, nosotros tenemos una vaquita que nos proporciona varios litros de leche cada día. Una parte la vendemos y con el dinero compramos otras cosas y la otra parte la utilizamos para consumo propio. De esta forma sobrevivimos”.


El maestro agradeció la información, se despidió y se fue. Al alejarse le dijo a su discípulo: “busca la vaquita, llévala al precipicio y empújala al barranco”.

El joven se quedó espantado, ya que la vaquita era el único medio de subsistencia de aquella humilde familia. Pero pensó que su Maestro tendría sus razones y, con gran pesar, llevó a la vaquita al precipicio y la empujó. Aquella escena se quedó grabada en su mente durante muchos años.

Al cabo del tiempo, el discípulo culpabilizado por lo que había hecho, decidió dejar al Maestro, volver a aquel lugar y disculparse con aquella familia a la que había hecho tanto daño. Al acercarse, observó que todo había cambiado. Una preciosa casa estaba rodeada por árboles donde muchos niños jugaban y había un automóvil aparcado.

El joven se sintió triste y desesperado porque pensó que aquella humilde familia vendió todo para sobrevivir. Cuando preguntó por ellos, le contestaron que seguían allí, que no se habían marchado. Entró corriendo en la casa y se dio cuenta de que estaba habitada por la misma familia que antes. Entonces, le preguntó al padre de familia qué había pasado y este, con una amplia sonrisa, le contestó:


“Teníamos una vaquita que nos proporcionaba leche y con la que sobrevivíamos. Pero un afortunado día la vaquita se cayó por un precipicio y murió. En ese momento nos vimos obligados a hacer otras cosas, a desarrollar otras habilidades que nunca habíamos imaginado poseer. De esta forma comenzamos a prosperar y nuestra vida cambió”.

El cuento de la vaquita es una metáfora de nuestra vida. Todos nosotros tenemos una vaquita a la que nos aferramos. Y que, aunque no nos lleve a la vida que deseamos tener, al menos nos da el mínimo de seguridad que necesitamos. 

Piensa esto: ¿Qué pasaría si el día de mañana tu vaquita cayera por el precipicio? Puede tratarse de tu relación actual, de tu trabajo o de tu estilo de vida. Si de pronto eso que te da seguridad desapareciera, ¿En qué te convertirías?

Seguramente, descubrirías que eres más fuerte de lo que crees. Que el cambio no siempre trae aparejado dolor, sino que también puede ser para mejor. Posiblemente encontrarías dentro de ti habilidades desconocidas, y empezarías a ver el mundo de otra manera. 

No esperes que tu vaquita caiga sola del precipicio, pues quizá nunca lo haga. ¡Ve tú mismo y arrójala! Anímate a ir por todo, y verás que es mucho más fácil de lo que creías, si dejas de aferrarte a lo que te lastima. 


¡Despídete de tu vaquita!

"Amor eterno", un bellísimo poema de Gustavo Adolfo Bécquer



Gustavo Adolfo Bécquer nació el 17 de febrero de 1836 en Sevilla y falleció el 22 de diciembre de 1870 en Madrid. Fue un importante poeta y narrador de origen español que conquistó al mundo con su exquisita escritura.

Pese a que murió a los 34 años hace más de un siglo, su obra sigue más vigente que nunca y sus poemas son lecturas obligadas en los cursos de español de toda hispanoamérica.


A continuación leeremos un encantador poema del gran Gustavo Adolfo Bécquer.



Amor eterno (Gustavo Adolfo Bécquer)

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la Tierra
Como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Interpretamos los 5 sueños más comunes



¿Quién no ha soñado alguna vez que se le caían los dientes? Nos adentramos en el mundo de la interpretación de los sueños y os contamos qué significan los más recurrentes.

¿Cuáles son los sueños más comunes? Seguro que hay sueños que hemos soñado, valga la redundancia, en más de una ocasión. ¿Qué significan? La grafópsicóloga y escritora Clara Tahoces, que acaba de publicar el manual Sueños. Diccionario de interpretación, nos explica cuáles cree que son los sueños más recurrentes y lo que quieren decir.

1. Tener un accidente

Este sueño suele explicar que tenemos que hacer frente a un obstáculo muy importante. Si estamos atentos a los acontecimientos que se nos presenten en los próximos días y a los sueños siguientes podremos descubrir de qué clase de problema se trata. Si salimos ilesos del accidente, seguiremos adelante pese a la amenaza que se cierne sobre nosotros. Si nos limitamos a ver un accidente, la tradición indica cobardía. Y si socorremos al accidentado, sufriremos una traición por parte de un amigo.

2. Verse desnudo

Si el sueño posee connotaciones sexuales señala deseos ocultos o reprimidos respecto a la sexualidad. Si vemos desnudas a otras personas o las desnudamos nosotros, es fácil que sea un sueño que revele nuestros apetitos sexuales o el deseo de saber, sin tapujos, qué piensan esas personas. Si la desnudez no tiene connotaciones sexuales, hay dos posibilidades: si no nos incomoda estar desnudos indica deseo de liberarse de los condicionamientos sociales. Si sí que nos hace sentir incómodos, expresa un sentimiento de desamparo e impotencia con relación a nuestra profesión o nuestra vida social. También puede indicar que no nos sentimos bien con nuestro cuerpo, que nos avergonzamos de él.

3. Que se te caigan los dientes

Indica frustración, castración y sensación de fracaso. En definitiva, es un sueño en el que se demuestran nuestros temores por la pérdida de la virilidad o ante una situación que nos sobrepasa. Para una mujer, este sueño se asocia más con el temor al envejecimiento, a perder el atractivo o, si la soñadora está embarazada, a tener complicaciones en el parto. También, posible enfermedad de un familiar e incluso fallecimiento.

4. Adulterio

Soñar que cometemos adulterio es indicio de que estamos disconformes o insatisfechos con nuestra pareja. Quizá no con todo, sino con algo de su carácter o de su forma de actuar. Analizar la persona con la que cometemos el adulterio puede darnos claves de cuáles son esas cosas que nos desagradan. Si somos nosotros víctimas del adulterio, el sueño puede poner de manifiesto nuestro temor a que esto llegue a materializarse en la vida real.

5. Volar

Soñar con volar habla del deseo inconsciente de evadirse de las preocupaciones y de los conflictos internos o externos. Este tipo de sueños suele acabar en caída o de forma negativa. Otras veces, pese a que queremos elevarnos en el aire, no podemos. Esto es indicio de que por mucho que tratemos de engañarnos, de abandonar las preocupaciones, al final, éstas terminarán por aflorar nuevamente con mayor fuerza, si cabe.